Es una pregunta que nos surge cuando viajamos a un lugar nuevo. Por regla general, los países de la Unión Europea mantienen controles estrictos para garantizar la salud de los ciudadanos. Sin embargo, algunos somos más reacios a beber agua del grifo, ya sea por sentido del gusto o por miedo a componentes químicos como el cloro. Por ejemplo: En algunas zonas de España no suelo beber agua del grifo por el sabor a cloro, mientras que en Austria la consumía a diario. 

El agua del grifo de Austria es la mejor que he probado

En la actualidad, las autoridades sanitarias del país garantizan que podemos beber agua del grifo. Esto no quiere decir que siempre vaya a ser así. Por lo tanto, te recomiendo consultar la página gubernamental antes de tu viaje. En las siguientes líneas, compartiré simplemente mi experiencia.

En mi primera visita a territorio austriaco, llegué a Viena sobre las once la noche. Todas las tiendas cercanas al hotel estaban cerradas. El recepcionista me recomendó beber agua del grifo para calmar mi sed. Me aseguró que era muy buena, que el agua del país procedía de manantiales  y depósitos de aguas subterráneas

Debo reconocer que no esperaba gran cosa del agua, pero estaba equivocado. El agua de Viena sabía a gloria, la mejor que había probado en mi vida. Mejor que cualquier agua embotellada. Tuve la oportunidad de viajar más veces a Austria y siempre he disfrutado de su agua potable. En Viena tienen varias fuentes metálicas donde uno puede beber agua fresca totalmente gratis. También disfrutarás de las fuentes instaladas en Innsbruck, con agua que llega desde los Alpes. La calidad del agua es tan buena que los ciudadanos no contemplan la posibilidad de comprarla embotellada, salvo que sea agua con gas.

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Pablo

Hola Mendexploradores. Soy Pablo, administrador de este portal. Llevo doce años gestionando redes sociales, escribiendo contenidos para diferentes webs, y asesorando a emprendedores en sus negocios.

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