Lausana, la ciudad que no te puedes perder

Lausana, en francés Lausanne, es la cuarta ciudad más poblada de Suiza con cerca de cincuenta mil habitantes. Se encuentra en el cantón suizo de Vaud, a las orillas del precioso Lago Lemán. Es un lugar de obligada visita. Hazme caso, no te defraudará.

Esta pequeña localidad suiza atesora un paisaje impresionante con vistas a los Alpes de Saboya desde el Lago Lemán. Recuerdo con nostalgia mis paseos por los alrededores de la estación de Ouchy. Un paisaje único pincelado con el silencio de los alpes franceses. Recomiendo caminar desde la estación de metro de Ouchy hasta Le Denantou para admirar sus parques a orillas del lago. En el recorrido te encontrarás a la izquierda el Museo Olímpico. Recuerda que Lausana es la sede del Comité Olímpico Internacional. Merece la pena visitarlo. La entrada para mayores de 17 años es de 18 francos suizos.

La ciudad disfruta de un clima moderado durante gran parte del año. Los residentes afirman que el Lago Lemán se encarga de balancear las temperaturas. Es el mayor lago de Europa Occidental, cuya forma es muy alargada y curvada, con 72 km de longitud y 12 de anchura. Gracias a su gran superficie (570 km²), crea un microclima en los alrededores. En invierno, libera el calor retenido durante el verano, mitigando el invierno montañero. Mientras que en verano, se encarga de refrescar la zona. Cuando vivía en Suiza, iba casi todos los días al lago. El único punto negativo era la gran cantidad de avispas que volaban a mi alrededor.

¿Qué visitar en Lausana?

 El Lago Lemán debe ser prioritario en tu lista. No puedes marcharte sin dar un paseo por los alrededores del puerto de Ouchy. Tampoco te olvides de visitar el Museo Olímpico. 😉

 La zona vieja de la ciudad es encantadora, aunque tendrás que estar un poco en forma para enfrentarte a las pendientes exigentes. Nada que no puedas resolver con un buen chocolate suizo. Mi consejo es parar en la estación de metro de Rippone – M.Béjart, o bien en Bessiéres. Primero, te encontrarás con la honorable Catedral de Lausana, cuya visita es imprescindible. Muy cerca de ella está el castillo «Château Saint-Maire», donde originariamente residían los arzobispos. A la salida puedes tomar la calle de l’Universite hasta encontrarte con el Palais de Rumine, un edificio del siglo XIX en estilo florentino renacentista. Alberga los museos de Bellas Artes, Arqueología e Historia, Geología, y Zoológico.

 La Catedral de Notre-Dame está en frente al Palacio de Rumine. Su construcción comenzó en el siglo XII, y acabó en manos de la reforma protestante iniciada en Zurich. En la actualidad, la mayoría de residentes son protestantes. A unos pasos de la catedral está la iglesia de Saint Laurent, muy bonita y acogedora. Por esa zona encontrarás las famosas callejuelas de la ciudad vieja que están reservadas para los peatones, y que convergen en la Place de la Palud. En la plaza encontrarás la fuente más antigua de Lausana. El sitio suele estar abarrotado de personas, aunque merece la pena conocerlo. La gente suele sentarse en frente al reloj para ver las escenas animadas que enseñan cada hora la historia local.

 La Iglesia de San Francisco, construida en el siglo XIII, está a cinco minutos de la Plaza de Palud. Debes bajar por la Rue du Pont hasta cruzar la amplia Rue Centrale. La zona destaca por sus negocios de moda. La calle Central te llevará cerca de la Torre de Bel-Air, y un poco más arriba se encuentra la Torre de l’Ale.

Si tienes tiempo, visita la ‘Fondation de l’Hermitage‘ y su hermoso parque en el norte de la ciudad.

¡Hasta la próxima!

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Pablo

Hola Mendexploradores. Soy Pablo, administrador de este portal. Llevo doce años gestionando redes sociales, escribiendo contenidos para diferentes webs, y asesorando a emprendedores en sus negocios.

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